Tecnología

Pagos biométricos: ¿Qué tan seguros son en realidad y cuál es su potencial?

Por Alejandro Mancilla

13/02/2021 12:15

Desde hace un par de años se han introducido en los medios de pagos tradicionales, como la banca o los monederos electrónicos métodos cada vez más innovadores para asegurar mejor que las transacciones sean completamente transparentes y seguras. La última frontera, siguen siendo las contraseñas, cuya seguridad realmente depende mucho del método que usemos para recordarlas. Es decir: cuando el método que usas es tu propia memoria, puede que sea mucho más seguro, a menos que seas tú quien se la dé a otra persona; pero si utilizas métodos como escribirlas en un papel o anotarlas en tu teléfono, expones esta importante credencial a que otro pueda encontrarla y fácilmente ingresar en tus cuentas.

Con el sistema biométrico, este peligro quedaría completamente abolido, ya que nadie podrá replicar tu cara o tu huella dactilar, o por lo menos, no con métodos que sean exactamente baratos. De esta forma, estaríamos más seguros a la hora de pagar y el proceso sería mucho más rápido. A medida que los sistemas de autenticación biométrica sean más avanzados y seguros, mayor será la tendencia de los bancos u otros medios de pago para reemplazar las tarjetas y contraseñas por lectores de huella o reconocimiento facial.

La tokenización de los pagos y la biometría son el futuro de los pagos

A pesar de que el efectivo no desaparecerá pronto, y, de hecho, lo más probable es que nunca lo haga del todo, la tokenización, sin dudas, es cada vez más importante. Los pagos electrónicos han probado ser de gran utilidad, tanto para usuarios comunes como para empresas, ya que da la posibilidad de gestionar pagos a distancia con una eficacia nunca antes vista.

Con ayuda de tecnologías como la biometría, este tipo de pagos podrían solucionar una gran cantidad de problemas relacionados con la seguridad, en especial con lo referente al fraude, que es mucho más común de lo que se podría creer hoy en día.

Hoy en día, servicios de pago como PayPal o Google Pay utilizan la biometría como método de autenticación en los dispositivos que cuentan con el hardware correspondiente. Sin embargo, a la hora de pagar en tiendas físicas, lo más común es utilizar efectivo o tarjetas, y es probable que la hegemonía de estos métodos de pago permanezca durante más tiempo, pero la tokenización y la biometría continuarán siendo más populares y ganando cada vez más espacios en el comercio regular.

Principales ventajas de la biometría como método de autenticación de pagos

La seguridad es lo primero que debemos tomar en cuenta a la hora de hablar de las ventajas de la biometría en los pagos, pero no es la única. La rapidez y la comodidad también son mucho mayores cuando se paga de esta forma. Con el avance de la inteligencia artificial en materia de seguridad, será mucho más difícil burlar estos sistemas por lo que el interés de las empresas gestoras de pago incrementará con el tiempo y se harán cada vez más inversiones en este tipo de tecnologías.

Sin embargo, la ventaja más importante en la biometría es la accesibilidad, como solo se necesita registrar los datos biométricos del cliente para que puedan utilizarse para autenticar transacciones, no es necesario el uso de tarjetas, ni siquiera billetes para realizar dichos pagos, lo que se traduce en un mayor alcance de la bancarización y, por supuesto, una opción mucho más ecológica.